
SOY CHEF NATURISTA
Me llamo Gabriela Farive Azán
Estudié la carrera de Chef profesional y me especialice en el vegetarismo, en la cocina natural.
Actualmente estoy estudiando Coaching y perfeccionándome en el naturismo.
Estaré en este sitio contándote mi experiencia en el maravilloso mundo de la comida saludable. Mi intención es guiarte, aconsejarte y facilitarte recetas.
Quiero contarte como el vegetarismo me encontró. Porque así fue el me encontró.
Un poco de Mí y de Cocina Despierta
Una pregunta que habitualmente me hacen es ¿Por qué "Cocina Despierta" y no mi nombre de pila, Farive?, seguida de otra: ¿Por qué el árbol de la vida? Me interrogan acerca de ¿que es lo que hago, de qué trata Cocina Despierta?, ¿Cuándo es que comenzó todo esto? Y a decir verdad, no lo sé muy bien. Diría que las cosas se fueron dando naturalmente, que me dejé llevar.
Este emprendimiento fue una de las decisiones más hermosas que tomé. Es, incluso, la que más me hace crecer y aprender día a día. Porque esto que empezó como un juego, hoy sigue siéndolo. Es por ello que ahora decido contarles mis respuestas a esos porqué.
El árbol de la vida representa para mí el mismísimo ciclo de la vida, el despertar, el crecimiento, la transformación en otra cosa. Porque la muerte es solo ilusión, todo se transforma y lo vemos en la naturaleza. Elegí al árbol porque siempre sentí que ellos son seres más evolucionados que nosotros y los admiro por eso. Este símbolo vino a mí a los 15 años de edad, cuando me lo regalaron en forma de un dije, entonces busqué su significado y me enamoré. Mientras que sus raíces están conectadas con la tierra, las ramas crecen libremente y se conectan con las demás energías.
Opté por el nombre de "Cocina Despierta" porque se trata justamente de eso, de ver, despertar, cuestionar la cocina. Preguntarme sobre lo que como, por qué como, para qué y cómo lo como. Abandonar el piloto automático, estar presentes el mayor tiempo posible, interiorizarse con los alimentos, de qué me nutro, conocer de dónde vienen, qué le hacen a mi cuerpo, ¿los necesito realmente?.
¿Tengo hambre real, hambre de espíritu o hambre de amor?
¿Qué me mueve a comer?
¿Qué es aquello que hace que no tenga hambre?
Si lo pienso, concluyo que hay un intercambio de energía, por lo que, si se logra alcanzar un estado tal de conexión, se puede vivir del prana, hay gente que vive así, de la misma forma que las plantas. Es un estado alto de consciencia, pocos llegan a ello. El resto de nosotros nos mantenemos en lo terrenal, en el alimento físico.
Cocina Despierta es muy mío, así, sin tanta estructura, así de desordenado, aquello que no termina de estar fijo en un lugar, es libre, alegre y colorido.
Farive, mi nombre, es quien soy. Soy esto, un caballo salvaje que ama la libertad y la naturaleza, soñadora, entusiasta y alegre. Necesito de momentos de soledad, de momentos de conexión conmigo misma. Si hay algo que no me gusta, te darás cuenta de inmediato, corro con la mala suerte de ser transparente. Sufro del síndrome de ser sensible y despistada en extremo, lo suficientemente terca como para seguir al corazón. Amo de forma infinita las cosas simples de la vida, y sí, me gusta hablar, pero también escuchar y observar en silencio.
Soy nómade por excelencia y desde la cuna. Nací en la provincia de Tucumán, Argentina, cumplí un año de edad el día que llegue junto con mi mamá a vivir a la Patagonia, más precisamente a Piedra Buena, un bello pueblo de la provincia de Santa Cruz. A los 18 de edad volví a vivir en Tucumán, aquella tierra que aprendí a amar tanto, quedándome a vivir por nueve años. Aprovechando las circunstancias, viajé y recorrí tanto como fue posible. Luego regresé a mi Piedra Buena porque las raíces, la tierra, el río y la familia, llamaban. Me quedé dos años en casa, pero ya había probado el desarraigo, el haber explorado nuevas tierras, el fluir, el soltar el miedo. Estuve un año en Rio Gallegos creciendo, aprendiendo y conectando con personas asombrosas. Y ahora me encuentro abriendo nuevamente las alas. Hoy es el momento de estar en Córdoba, sentar algunas raíces en el centro del país, estoy más cerca de mi Tucumán. ❤️
Qué puedo decir, la ruta llama y el corazón es quien guía mi camino, tiene hambre de continuar recorriendo, de conocer, de vivir intensamente. Me niego a convertirme en una persona mayor, a olvidar que lo esencial es invisible a los ojos, como dice mi Principito.
Así como vivo, de la misma forma es Cocina Despierta, trabajo en ella para vivir libre. Y su deseo, que es también el mío, es llevar la cocina consciente a todas partes, contagiar a otros, seguir enseñando, continuar aprendiendo y conectando con almas despiertas, en fin, seguir haciendo lo que más amo.
Farive Cocina Despierta